sábado, 22 de diciembre de 2012

Granada: Capital de Reinos


Olivos en el camino hacia Granada
Admito que extraño mis andanzas por el mundo y cuento los días para seguir recorriendo rincones remotos y lejanos de este maravilloso planeta. Cada vez que viajo conozco nuevas culturas, personas inigualables y lugares exóticos. Es inevitable aprender a apreciar enormemente cada hecho y circunstancia que nos rodea. Sólo con viajar aprendemos a valorar este planeta y sus diferencias. De igual manera, apreciamos los estilos de vida de otros países y aprendemos a valorar el nuestro. Estoy feliz de ser adicto a este estilo de vida, que me llena más que cualquier otra cosa que pueda hacer en este planeta.

Algo muy interesante que me dijo mi amiga Elvira, alias la “Frívola”, fue que según mi teoría de “quien actúa bien le va bien” entonces estoy actuando mal y por eso perdí mi vuelo de Barcelona a Málaga. Eso me dejó pensando un rato y creo que he encontrado una manera de justificar esto. Tal vez sea una forma de sentirme mejor conmigo mismo, pero creo que cada una de las cosas que pasan, pasan siempre por algo. Por eso, también confío en que esta amarga experiencia sucedió por algo. Aprendí mucho aunque fue a los golpes. Muchas de las cosas de esta vida llegan sin esperarlas y te golpean duro, pero lo mejor que podemos hacer es levantar la cara y seguir adelante. Así que Frivo, no soy tan malvado como piensas, aún sigo siendo bueno ¡jajajajaja!

Ya llevaba casi un mes en la Costa del Sol y cada día me hacía más fanático del buen vino, el tinto de verano y el jamón ibérico. Además, ésas sí habían sido unas vacaciones para desconectarme del mundo. Podía despertarme a la hora que quería, caminar todo el día y regresar a las 10 de la noche y aún el sol brillaba. La vida nocturna en Málaga es como su gente: alegre, llena de vida y amigable. Recuerdo que varias veces fui a algunos bares con Alberto, Paloma, Julio y Ana y no podía faltar un buen tinto de verano.

Al fondo: Sierra Nevada
Al principio me costó acostumbrarme al horario de las comidas en España. Como lo comenté en el post anterior, esa gente almuerza sobre las 2:00 p.m. y cena pasadas las 11 de la noche. Yo, como típico venezolano, tenía hambre a las 12 del mediodía y a las 7 de la noche ya estaba pensando en comida. Debo admitir que no sabía absolutamente nada sobre Granada antes de visitarla. Además, tampoco tenía la intención de ir, pues apenas sabía que existía. Alberto fue el de la idea y desde el primer momento fue quien organizó todo. Yo sólo dije ¡Sí!
Cierto domingo, nos despertamos y Alberto dijo: -“¡Hoy sí, Moi. Nos vamos a Granada!”-. Nos arreglamos y salimos rumbo a esa ciudad encantadora.

El camino fue menos de 2 horas, aunque a mí me pareció una eternidad. Durante el trayecto hasta Granda entendí por qué España es uno de los productores de aceite de oliva más grandes del mundo. Todo el trayecto, pero absolutamente todo lo que vi a los lados de la carretera fueron olivos o aceitunos, que no son más que aquellas plantas que producen el aceite de oliva y las muy exquisitas aceitunas. Si miraba al frente las montañas estaban repletas de olivos, si miraba a mi derecha, solo veía olivos, si miraba a mi izquierda, veía olivos de todos los tamaños. Había tantos que hasta me dio miedo. Lo peor de todo es que Alberto me dice: -“Moi, y eso no es ni una tercera parte. Hay lugares donde hay muchos más”-. Esa noche soñé con aceitunas y aceite de oliva.

Traté de distraerme un poco conversando con Albedto y tomando fotos del paisaje. Pero el 90% de ellas fueron sólo de olivos y más olivos. Sin embargo, en cierta parte de nuestro trayecto se comenzó a levantar imponentemente la Sierra Nevada, parcialmente cubierta de nieve. Esta Sierra forma parte de un conjunto montañoso ubicado en la zona de Granada. Posee la montaña más alta de toda España. Además, esta cadena montañosa es la más alta de Europa, después del conjunto montañoso de los Alpes, ubicados en el centro del continente. La vista es asombrosa y por fin veía algo que no era olivos.
Plaza de Toros, Granada
Llegamos a Granada y me pareció una ciudad más. Hasta los momentos no veía nada fuera de lo común. Lo primero que me llamó la atención fue la plaza de toros ¡Era inmensa! Aunque estoy 100% en desacuerdo con este sangriento deporte, cultura o como lo quieran llamar. No me parece nada interesante asesinar a un animal por diversión, pero igual, es algo muy típico de España y en casi cualquier ciudad que visiten, hay una plaza de toros. Sin embargo, vale apreciar la arquitectura y el diseño de estas famosas plazas. Son imponentes y se asemejan al muy famoso coliseo romano.
Después de “aparcar” el coche de Alberto, fuimos a comer. Teníamos hambre y las tapas de Granada son muy famosas en toda España. No tuvimos que caminar mucho para encontrar un lugar bueno, bonito y barato. Justo al lado de la plaza de toros estaba un pequeño bar, cuyo nombre no recuerdo. Lo que sí recuerdo era lo barato que era. Pedías una bebida y te traía una tapa de tu preferencia. Como cosa rara, pedí dos tinto de verano con sus respectivas tapas. Eran lo suficientemente grandes para saciar mi hambre por un rato. Después de comer, comenzó nuestra caminata por las calles de Granada. En este viaje nos dedicamos a recorrer las calles de la ciudad, a descubrir rincones y lugares remotos. ¡Amé Granada! Después de mi regreso a Málaga, comencé a leer un poco más sobre la historia de la ciudad y me pareció ¡Simplemente es fascinante!

Granada fue la capital del Reino Zirí de Granada, éste fue un reino musulmán que surgió a comienzos del siglo XI y duró sólo unas pocas décadas. Por otra parte, Granada también fue la capital del reino de Nazarí desde los años 1238 hasta la toma de Granada por parte de los reyes católicos en 1492. Este reino Nazarí fue el último estado musulmán de la península ibérica. Vale destacar algo que me pareció muy interesante, lo que hoy es territorio español, casi en su totalidad, fue territorio árabe por muchísimos años. Los árabes reinaron diferentes partes de la península ibérica durante siglos y no fue hasta la llegada de los famosos reyes católicos, que fueron expulsados por completo de la península ibérica. Sin embargo, cientos de años de reinado musulmán no se pudieron ocultar por más católica que se convirtiese España. Huellas de la cultura árabe están por todos lados. Incluso en el idioma español, muchas palabras provienen del árabe.

Bulevar árabe
Por otro lado, después de la llegada de los reyes católicos, Granada se mantuvo como la capital del Reino Castellano de Granada hasta 1833, cuando se creó una nueva división territorial vigente hasta la actualidad y Granada se transformó en una provincia más de España.

Mientras caminábamos por las tranquilas calles de la ciudad, en cualquier lugar podía ver algo relacionado con la cultura árabe. Ruinas que al parecer fueron antiguas edificaciones árabes. Pasamos por varios bulevares árabes increíbles. Un pasillo interminable muy angosto con tiendas a los lados, llenas de telas y alfombras árabes. Varios restaurantes donde servían té y podías fumar tabaco con un Narguilé, ese dispositivo que usan los árabes e indios para fumar tabacos de diferentes sabores.
Granada es una ciudad desbordada de cultura y fascinante por donde la veas. Esos bulevares árabes fueron los que más llamaron mi atención. Pero por sobre todas las cosas, Granada me pareció una ciudad para irme durante una época de mi vida y dejar salir mi artista reprimido. No se imaginen a Granada como una ciudad cosmopolita, tampoco como la típica ciudad con carreteras y edificios. Granada es más que carreteras y casa a los lados. Tiene senderos y caminos llenos de escaleras que te llevan a apreciar diferentes perspectivas de la ciudad. Posee rincones que se conectan con otros y estos a su vez llevan a bares y sitios únicos. Granada es sinónimo de bohemia, es el lugar perfecto para ser un artista y dejar a la filosofía invadir tu vida. Además, sus paisajes no tienen comparación. Desde cualquier parte de la ciudad puedes ver la imponente Sierra Nevada silenciosa en la lejanía, lo que le da un toque mágico a la ciudad.

Desde que llegamos y recorríamos la ciudad, desde diferentes ángulos podíamos ver la Alhambra. Se trata de un gran complejo que incluye una fortaleza, un palacio impresionante, iglesia y demás. Además, del atractivo que tiene la construcción en sí, también llama mucho la atención el lugar donde fue construido. Está ubicada sobre la cima de una montaña y se alza majestuosamente sobre las demás casas que la rodean. Imagino que en su época de apogeo, este inmenso palacio resaltaba por encima de todo. La Alhambra está muy bien pensada y construida de manera que se funde con la naturaleza que la rodea. Me contó Alberto, que después de la conquista de Granada por parte de los reyes católicos, gran parte de las estructuras musulmanas fueron destruidas. Sin embargo, la Alhambra vislumbró a los reyes católicos, y decidieron conservarla y construir allí adentro una iglesia. Fue recinto de los reyes católicos durante su reinado y actualmente está en la cumbre del arte andalusí.

Verada típica granadina
En el año 2001 se convirtió en el monumento español más visitado, al recibir más de 2.300.000 vistas. La etimología de su nombre tiene varias teorías. Primero, “Alhambra” en árabe significa “rojo”. Algunos historiadores dicen que es debido al color rojizo que tiene, otros dicen que en realidad la Alhambra, durante su elaboración, era blanca y los trabajos de construcción se hacían durante la noche, por lo cual los trabajadores se valían de antorchas para iluminarse y esto hacía, que desde lejos, la edificación se tornase rojiza. Otra teoría apunta que el nombre Alhambra es el femenino de Abu al-Ahmar, nombre del fundador de la Alhambra, que en árabe significa “el Rojo” debido a que era pelirrojo.

La Alhambra no es solamente un castillo rodeado por una fortaleza, sino una ciudad completa y autónoma. La Alhambra se considera una “una ciudad palatina andalusí”, pues contaba con todos los servicios necesarios para vivir independientemente con respecto al resto de la ciudad. Contaba con escuelas, plazas, diferentes edificios destinados a actividades de la realeza, entre otros.

Tuve suerte de verla desde diferentes ángulos, pero durante todo el camino Alberto me decía: -“Espérate que aún no hemos llegado al sitio donde tendremos la mejor vista de todas”-. Pero mientras no llegábamos a ese sitio, seguimos caminando entre las veredas y calles de la ciudad hasta que nos encontramos con una pequeña iglesia que no sé por qué nos llamó la atención. Abrimos la puerta de madera y no había nadie adentro. Recuerdo que vi una inscripción que decía “Aquí amamos a Dios” y estaba escrita en español, italiano, inglés y alemán. Seguimos observando la pequeña iglesia y caminé hasta el fondo, donde el cura da el sermón ¡Casi muero de un infarto! Lo que me encontré parecía sacado de una película de terror. Arrodillada frente al altar, delante de unas rejas que no permitían caminar más, estaba una monja en completo silencio. Estaba vestida como la “Mujer de Judas”, esa famoso personaje de una novela de terror venezolana. Parecía más bien estar vestida de novia. Esto me asombró sobremanera y le hice señas al tío Albedto para que se acercara a ver. La monja no se movía, es más parecía no respirar. Jamás giró la cabeza y hasta creo que en ningún momento se percató de nuestra presencia. Durante largo rato intentamos entender qué estaba sucediendo, pero no encontramos explicación lógica. Al salir de la iglesia, tomamos un folleto y ahí encontramos nuestra respuesta. Se trata de una monja que decidió dedicar su vida a amar a Dios. Quiere llegar a ser la mujer que más ama a Dios por sobre todas las cosas. Y, su manera de demostrar eso es entregando su vida entera rezando en esa iglesia. Sí, lo sé, parece algo muy extraño. Pero ella decidió eso. ¡Mucha suerte!

Monja que dedica su vida a rezar
Al salir de la iglesia, nos encontramos con otro bulevar árabe y no pude contener las ganas de tomar miles de fotos. Después de allí y sin más rodeos, subimos poco a poco hasta el mirador de San Nicolás. Aquí era donde Albedto me decía que podíamos tener la mejor vista de la Alhambra. Subimos escaleras, calles angostas, carreteras por donde apenas pasaba un carro y más escaleras. Por fin llegamos hasta al lugar. No miré atrás en ningún momento tal como me lo pidió Alberto. Una vez hube llegado al sitio, me di la vuelta y voilá allí al frente de mí estaba la famosa Alhambra, majestuosa como ninguna ¡Magnífica! Me quedé sin palabras por largo rato y me senté a la orilla del mirador a contemplar aquella obra cultural que tenía delante de mis ojos. Como complemento, a nuestras espaldas teníamos un espectáculo flamenco callejero. Varios gitanos con guitarras bailando y cantando flamenco. Estaba en mi propio programa de viajes y aventuras, tipo Discovery Travel and Living, y con la agradable compañía de Alberto, el tío.

Duramos largo rato observando la Alhambra desde ese mirador y disfrutando del espectáculo flamenco callejero que transcurría en ese preciso momento.
Luego de un buen rato decidimos bajar de nuevo al centro de la ciudad. Como cosa rara, en el camino nos topamos con una procesión, a pesar de que la Semana Santa había culminado hace varias semanas. Aunque no me pareció extraño, pues España tiene fama de ser muy católica.
Esta vez recorrimos las calles que no habíamos recorridos y los sitios a los que aún no habíamos ido. Ya cuando el hambre nos tocó la puerta, fuimos a comer a otro bar de tapas que Albedto ya conocía, era un bar pequeño de nombre “la Bella y la Bestia”. Las tapas fueron muy generosas y abundantes y el tinto de verano una vez más estaba delicioso. Ahorita que lo pienso bien, yo estaba como medio obsesionado con esa vaina. Después de saciar nuestra hambre y sed de vino, continuamos caminando por las calles de la ciudad. Nos topamos con una estatua inmensa de Cristóbal Colón, aquél que, supuestamente, descubrió América y nadie sabe dónde nació. Tomamos decenas de fotos más y caminamos hasta que se nos terminó al día y nos tocó regresar. Lamentablemente no nos pudimos quedar hasta el anochecer y poder apreciar la Alhambra iluminada, pero oscurecía casi a las 10:00 p.m.

Nos despedimos de Granada con un hasta pronto y con ganas de regresar y conocerla mejor.
La Alhambra
Les recomiendo que en sus paseos por la Madre Patria no dejar de visitar esta hermosa ciudad, en la comunidad autónoma de Andalucía. Será imposible no dejarse cautivar por sus paisajes.
Será hasta la próxima y pronta edición de Tripping a la venezolana.
Sevilla, la capital de Andalucía y del flamenco, nos esperan por ahí…

Además, otros pueblitos como Torremolinos, Mijas, Fuengirola y Nerja, no pasarán por alto. Ellos también tienen mucho que mostrar.

Un fuerte abrazo desde Los Teques,

Moisés

10 comentarios:

  1. Me encantó Moi! Qué afortunado eres de haber vivido tantas cosas interesantes! Jeje lo de tu teoría fue una broma, yo sé que eres excelente persona ;)Tienes razón, todo pasa por algo y los aprendizajes de experiencias así valen más que el susto que se pasó. Lástima que en Granada no te pasó alguna otra locura vale, ya me estaba acostumbrando al sustico de cada post "será que sí va a pasar? será que si lo dejan entrar al avión? jejeje.

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    Respuestas
    1. Frivo, yo sé que lo dijiste en broma, pero tenía que escribir algo y es fue lo primero que se me ocurrió jajajajajaaja
      Es cierto, no me pasó nada en Granada! Qué lástima... Debería volver y buscar que me pase algo raro xD
      Un abrazote, Frivo!!! :)

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  2. Definitivamente Granada es una ciudad único y determinante en la Historia universal. Desde allí este colón se fue con los "reales" para su viaje a India, que diga, América.... jejej

    Grande Moi.

    Alberto.

    Un abrazo.

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    1. Gracias, tío! Me alegra que te haya molado!! :)
      Aún faltan historias por contar... Así que aún muchos más posts donde tu nombre saldrá!!

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  3. Muy bueno, señor Moisés. Siga así, un abrazo.

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  4. Moi, como bien dice Elvira, ya casi se asegura en cada uno de tus relatos, una gran aventura, pero esta vez todo fué normal, ¡¡alguna vez tenía que ser¡¡.No nos dejes, y en cuanto peudas....otro.Un abrazo.

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  5. Mariano, mil gracias como siempre por leer todos los posts! :) Definitivamente es cierto lo que dicen tanto tú como Elvira: siempre me sucede algo loco! Pero también las cosas, de vez en cuando, van normal! Jajaja un fuerte abrazo, ya pronto llegaré a Fuengirola!!

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  6. Moisés, ¡otra historia fina de tus viajes! Gracias por compartir ;)
    ¿Qué tal si te lanzas un "Tripping a la venezolana", versión Venezuela?... I'm in!
    Abrazos

    Angélica

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    1. Ange!!! Gracias, mi amol! Me alegra que te haya gustado! :) Lo de tu proposición de tripping a la venezolana, claro que va!!!!! Ya comencé por Morrocoy!!!! Tenemos que cuadrar unos viajes entonces?

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